Cuando se trata de superestrellas masculinas del pop, parece que el éxito llega por partida doble en esta temporada. Dos de las figuras más influyentes en el negocio de la música, Bruno Mars y Harry Styles, han decidido lanzar sus nuevos proyectos discográficos con apenas una semana de diferencia. Esta coincidencia cronológica se percibe como un esfuerzo conjunto por asaltar las listas de popularidad, un territorio que en años recientes ha estado dominado mayoritariamente por las grandes solistas femeninas del género.

En esta ocasión, Bruno Mars presenta 'The Romantic', un álbum que se siente como un traje de gala hecho a medida. Tras el rotundo éxito de Silk Sonic, su proyecto colaborativo con Anderson .Paak, Mars ha decidido redoblar su apuesta por el revivalismo de los años 70. La producción es impecable y profundamente nostálgica, evocando una era de oro de la música soul y R&B que el cantante ha perfeccionado a lo largo de su trayectoria.

'The Romantic' no busca reinventar la rueda, sino pulirla hasta que brille con un destello vintage. Es un disco que se siente cómodo en su propia estética, alejándose de las tendencias electrónicas y los sonidos procesados de la actualidad para abrazar instrumentación orgánica y arreglos de vientos. Estos elementos remiten directamente a la década del 'groove' y la elegancia clásica, manteniendo ese hermetismo sonoro que transporta al oyente a una cápsula del tiempo musical.

Para el público mexicano, Bruno Mars es una figura de culto cuya popularidad ha quedado demostrada en sus múltiples visitas al país, incluyendo sus masivos conciertos en el Estadio GNP Seguros (antes Foro Sol) de la Ciudad de México. El fanático local, que históricamente ha mostrado una fuerte predilección por el funk y el pop con raíces clásicas, encontrará en este disco una extensión natural del carisma y el talento que Mars ha desplegado en sus presentaciones en vivo.

En conclusión, mientras otros artistas buscan la vanguardia a través de la experimentación digital, Mars se mantiene fiel a su identidad como un curador de la historia musical. 'The Romantic' se posiciona como un ejercicio de estilo donde la técnica vocal y la producción de alto nivel son las protagonistas, consolidando al artista no solo como un intérprete, sino como el máximo estandarte del pop retro en el siglo XXI.