La ciudad de Brighton, ubicada en la pintoresca costa sur de Inglaterra, ha registrado el incremento más drástico en los costos de renta mensual en toda Gran Bretaña. Según un nuevo análisis del mercado inmobiliario, los precios de los alquileres en esta localidad experimentaron un salto sin precedentes del 15% interanual al inicio de 2025, evidenciando una crisis de vivienda que afecta severamente a los habitantes de la región.

De acuerdo con los datos presentados por el diario Daily Mail, el costo promedio de la renta para los inquilinos en Brighton pasó de 2,255 libras esterlinas (aproximadamente 58,000 pesos mexicanos) a 2,602 libras (cerca de 67,000 pesos mexicanos) en un periodo de tan solo doce meses. Este aumento posiciona a la ciudad costera como la zona con el crecimiento más acelerado de precios en el mercado inmobiliario británico, superando incluso el ritmo de inflación en Londres y otras metrópolis importantes.

La razón principal detrás de esta escalada de precios es un desequilibrio estructural entre la oferta y la demanda. Los expertos señalan que el número de personas que buscan mudarse a Brighton ha superado drásticamente la cantidad de propiedades disponibles en el mercado. Brighton, conocida popularmente como 'London-on-Sea' por su vibrante vida cultural, sus playas y su cercanía estratégica con la capital británica, es un destino altamente solicitado por estudiantes universitarios, jóvenes profesionales y familias que buscan un estilo de vida costero sin alejarse de los centros laborales.

Para el lector en México, es importante entender que Brighton funciona de manera similar a ciudades como Querétaro o Playa del Carmen, donde el rápido crecimiento poblacional y el atractivo turístico han encarecido el suelo de forma desproporcionada. Esta presión demográfica ha permitido que los propietarios incrementen sus exigencias económicas, dejando a una gran parte de la población trabajadora local con serias dificultades para cubrir sus necesidades básicas de vivienda.

Mientras la oferta de inmuebles se mantiene estancada debido a regulaciones locales y la falta de nuevas construcciones habitacionales, la demanda sigue al alza, alimentando un ciclo inflacionario que no parece ceder. El caso de Brighton sirve como un recordatorio de los desafíos que enfrentan las ciudades con alta deseabilidad turística y académica en un entorno económico global cada vez más complejo.