La exitosa serie de época producida por Shondaland para Netflix, "Bridgerton", ha vuelto a capturar la atención de la audiencia global con el estreno de la segunda parte de su cuarta temporada. En esta entrega, la narrativa finalmente pone bajo los reflectores el complejo y apasionado romance entre Benedict Bridgerton, interpretado por el actor británico Luke Thompson, y Sophie Baek, a quien da vida la talentosa actriz australiana de origen coreano Yerin Ha.

La historia se reanuda apenas unos instantes después de los eventos que cerraron la primera parte, cuando la tensión acumulada entre ambos personajes estalló en un beso furtivo en la escalera trasera de la residencia de los Bridgerton. Sin embargo, lo que parecía ser un momento de ensueño para Sophie Baek rápidamente se torna agridulce. La joven, que se desempeña como doncella y pertenece a una clase social inferior, se encuentra lidiando con una mezcla de emociones contradictorias tras una petición específica de Benedict que la deja sintiéndose desanimada y fuera de lugar dentro de la estricta jerarquía social de la era de la Regencia en Londres.

Para el público en México, donde "Bridgerton" se ha mantenido consistentemente en los primeros puestos de popularidad de la plataforma de streaming desde su debut en 2020, esta nueva entrega representa la culminación de años de espera por ver a Benedict, el segundo hermano de la familia y el alma artística de la misma, encontrar finalmente a su pareja ideal. La serie, basada en las exitosas novelas de la autora Julia Quinn, ha sido elogiada internacionalmente por su enfoque diverso y moderno de los dramas históricos, una fórmula que ha resonado profundamente en el mercado latinoamericano.

El conflicto central de esta segunda mitad de temporada radica en la abismal brecha de clase que separa a los protagonistas. Mientras que Benedict navega por la libertad y los privilegios que le otorga su apellido y fortuna, Sophie debe enfrentar las duras realidades de su posición como trabajadora doméstica. La interpretación de Yerin Ha aporta una vulnerabilidad necesaria al personaje, destacando las dificultades de una mujer que busca su propia identidad en un mundo que intenta limitarla por su origen.

Con una producción impecable que destaca por su ya icónico diseño de vestuario y una banda sonora que adapta éxitos contemporáneos al estilo orquestal, la segunda parte de la cuarta temporada promete no solo resolver el destino de la pareja, sino también sentar las bases para los futuros dramas de la élite londinense. Los críticos señalan que este cierre de temporada es uno de los más emotivos hasta la fecha, consolidando a la franquicia de Shonda Rhimes como un pilar fundamental del entretenimiento contemporáneo.