El Banco de México (Banxico) presentó su más reciente Informe Trimestral en el que destaca un ajuste al alza en las previsiones de crecimiento para la economía nacional hacia el año 2026. El instituto emisor ahora estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de México se expandirá un 1.6%, una cifra que, si bien muestra una ligera mejoría respecto a pronósticos anteriores, se mantiene por debajo de las expectativas optimistas planteadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Durante la presentación del documento, el análisis de la Junta de Gobierno subrayó que la revisión responde a una dinámica de resiliencia en el consumo interno y la fortaleza de los lazos comerciales dentro del marco del T-MEC. Sin embargo, Banxico fue enfático al marcar una distancia clara con las proyecciones gubernamentales, las cuales suelen situar el crecimiento por encima del umbral del 2.0% para el mismo periodo, evidenciando una visión más conservadora y prudente por parte del banco central.

Uno de los puntos más debatidos en el informe fue el análisis de los riesgos que podrían frenar el dinamismo económico en el mediano plazo. A diferencia de las advertencias emitidas por diversas cámaras empresariales y analistas del sector privado, el Banco de México desestimó que el incremento en la carga fiscal o los recientes episodios de inseguridad y bloqueos vinculados al crimen organizado tengan, hasta el momento, un impacto determinante o estructural que modifique la tendencia de crecimiento proyectada hacia 2026.

En el cuerpo del informe se explica que, aunque la inseguridad representa un costo operativo real para las empresas y puede afectar la logística en regiones específicas del país, los modelos econométricos del banco aún no detectan una afectación sistémica en el PIB nacional derivada exclusivamente de estos eventos. Asimismo, respecto a la política fiscal, el banco central considera que el aparato productivo posee la capacidad de absorber los ajustes impositivos vigentes sin comprometer la trayectoria de expansión económica en el horizonte de pronóstico.

Finalmente, Banxico reiteró que su prioridad absoluta sigue siendo la convergencia de la inflación a la meta del 3%. El organismo advirtió que, si bien el panorama para 2026 parece estabilizarse al alza, factores externos como la volatilidad en los mercados financieros internacionales y la incertidumbre política global continúan siendo variables que podrían obligar a nuevas revisiones en el futuro próximo. Con este anuncio, el banco central reafirma su autonomía al presentar un diagnóstico técnico que prioriza la estabilidad macroeconómica por encima del optimismo político.