Los empresarios coinciden en que la eliminación inmediata de los aranceles sectoriales bajo la Sección 232 es el único camino para restablecer el libre comercio pleno en el marco del T-MEC. José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, encabezó una comitiva en Washington D.C. este miércoles para unificar posturas con sus contrapartes estadounidenses. La intención principal es erradicar los impuestos extraordinarios que actualmente frenan el flujo de mercancías estratégicas en la frontera norte.
Durante los encuentros de trabajo en la capital de Estados Unidos, la cúpula empresarial mexicana enfatizó que el arancel cero debe garantizarse para todos los productos que cumplan con las reglas de origen del tratado. El sector privado busca dejar atrás las medidas proteccionistas que fueron implementadas bajo el argumento de riesgos a la seguridad nacional, las cuales han encarecido los procesos industriales. Esta propuesta técnica será llevada ante las autoridades gubernamentales de ambos países para su evaluación inmediata.
Para México, esta coincidencia empresarial es fundamental debido a la alta dependencia de las exportaciones de acero y componentes automotrices que cruzan diariamente hacia el norte. En España y el resto de Latinoamérica, la noticia genera gran expectativa ya que una zona de libre comercio más eficiente en Norteamérica suele abaratar los costos de logística global. Una resolución favorable permitiría que las empresas iberoamericanas con sedes en la región operen con márgenes de ganancia más competitivos y estables.
El siguiente paso en esta estrategia será la integración de estos puntos en la agenda de revisión del T-MEC programada para los próximos meses. Los empresarios coinciden en que no se puede esperar a las coyunturas electorales para dar certidumbre a las inversiones que ya están en curso. De no concretarse la eliminación de estos gravámenes, advierten que el dinamismo económico regional podría estancarse frente al avance de otros bloques comerciales internacionales.
La relevancia social de este acuerdo radica en el control de la inflación, ya que la eliminación de aranceles impacta directamente en el precio final de productos manufacturados para el consumidor. Políticamente, este movimiento representa un frente unido del sector privado para presionar a las administraciones públicas hacia una integración económica más profunda. El éxito de la propuesta dependerá ahora de la voluntad política en Washington y la Ciudad de México para formalizar los cambios en el tratado vigente.




