El operativo de Semana Santa en el mercado de pescados y mariscos La Nueva Viga, ubicado en Iztapalapa, Ciudad de México, arranca oficialmente este jueves 26 de marzo para gestionar el incremento masivo de visitantes. La Secretaría de Seguridad Ciudadana ha diseñado un dispositivo técnico que busca mitigar el impacto vial en una de las zonas de mayor convergencia comercial del país. Para cumplir con este objetivo, la Subsecretaría de Control de Tránsito ha dispuesto una fuerza operativa específica que vigilará los accesos principales y las vialidades colindantes a la Central de Abastos durante los días de mayor afluencia religiosa y comercial.

De acuerdo con los datos técnicos proporcionados por la dependencia, el despliegue contará con un estado de fuerza de 150 policías especializados en labores de vialidad. Estos elementos estarán respaldados por una infraestructura logística que incluye 10 unidades oficiales, 10 motopatrullas y 2 grúas estratégicamente posicionadas para el retiro inmediato de vehículos que obstruyan la libre circulación. Este despliegue representa un incremento necesario en la vigilancia patrimonial y personal de los consumidores, considerando que el volumen de transacciones y el movimiento de carga pesada se eleva exponencialmente durante este periodo de cuaresma en la capital mexicana. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el choque de dos unidades del Metrobús en GAM.)
Para México, este evento es de suma relevancia económica dado que La Nueva Viga es el centro de distribución de productos del mar más importante de la República y el segundo a nivel global. El impacto del operativo no se limita únicamente a la delegación Iztapalapa, sino que afecta directamente el suministro logístico hacia el resto del Valle de México y estados circundantes. Históricamente, la falta de una gestión vial rigurosa en este punto ha derivado en colapsos de hasta cuatro horas en arterias críticas como el Eje 6 Sur, lo que justifica la intervención directa de las autoridades desde las primeras horas del jueves. (Lee también: Así es como la SSC implementara operativo masivo para el México vs Portugal.)
Este fenómeno de saturación en mercados de abastos por motivos religiosos es una constante que también se observa en grandes metrópolis de Latinoamérica y España. Ciudades como Madrid, con el complejo Mercamadrid, implementan protocolos de movilidad similares para garantizar que el consumo estacional no paralice la actividad urbana. En el contexto regional, el éxito de este operativo en la Ciudad de México servirá como referente para la gestión de concentraciones masivas en otros centros de consumo de la zona metropolitana, donde se espera que el flujo peatonal alcance picos máximos durante el fin de semana. (Lee también: El plan masivo de cámaras que el C5 y Sedena coordinarán en 2026.)
Los automovilistas y ciudadanos que planeen asistir al mercado este 26 de marzo deben anticipar cierres parciales y desvíos programados en las inmediaciones del complejo. La recomendación técnica es priorizar el uso de transporte público o acudir en horarios de baja demanda, ya que la saturación del estacionamiento interno suele desbordarse hacia las vialidades primarias. La autoridad ha confirmado que el dispositivo se mantendrá activo de forma permanente durante las jornadas críticas para asegurar que el derecho al libre tránsito no se vea vulnerado por la actividad comercial intensiva.





