Nueva York atraviesa una jornada de tensión tras las secuelas de una intensa tormenta invernal que no solo paralizó el noreste de Estados Unidos, sino que derivó en incidentes violentos en el corazón de Manhattan. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) confirmó este jueves el arresto de un hombre de 27 años, acusado de agredir a elementos de seguridad durante una multitudinaria batalla de bolas de nieve en el icónico Washington Square Park.

Lo que originalmente fue planeado como una actividad recreativa convocada por productores de contenido y figuras de redes sociales, se transformó rápidamente en un escenario caótico. Según los reportes oficiales, la multitud congregada comenzó a lanzar bolas de nieve mezcladas con hielo contra los oficiales que arribaron al parque tras recibir múltiples llamadas de emergencia al 911. La situación escaló cuando los asistentes, en lugar de dispersarse, dirigieron sus ataques de forma sistemática hacia los uniformados.

Evidencia en video muestra a dos agentes siendo blanco de proyectiles de hielo mientras una multitud exaltada grababa los hechos con sus teléfonos móviles. En las imágenes se observa cómo los oficiales intentaron controlar la situación empujando a algunos manifestantes al suelo mientras recibían impactos desde diversas direcciones. El saldo de la confrontación dejó a varios policías heridos, principalmente por golpes en el rostro. Un portavoz sindical informó que dos de los elementos requirieron ser trasladados a un hospital cercano para recibir atención por lesiones en la cabeza, el cuello y la cara.

El arresto realizado este jueves es el primero derivado del incidente ocurrido el pasado lunes, aunque las autoridades ya han difundido imágenes de otros cuatro sospechosos vinculados a las agresiones. Por su parte, el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, ha intentado restar peso a la gravedad del suceso, describiéndolo como una simple “batalla de bolas de nieve que se salió de control” y sugiriendo que no considera necesarios los cargos penales contra los participantes.

Este incidente ocurre en un contexto de clima extremo en la región, donde un “ciclón bomba” ha puesto en alerta a más de 56 millones de personas. Para la comunidad mexicana residente en la Gran Manzana, estos eventos subrayan los desafíos de seguridad pública que surgen durante las emergencias meteorológicas, especialmente cuando las convocatorias masivas en redes sociales superan la capacidad de respuesta de las autoridades locales.