En una tarde que devolvió la esperanza a la afición rojiblanca, Armando González, mejor conocido como 'La Hormiga', se convirtió en el protagonista absoluto del encuentro entre la Selección Mexicana y el combinado de Australia. El joven atacante del Guadalajara no solo demostró su olfato goleador, sino que también puso fin a una preocupante sequía de anotaciones por parte de futbolistas de las Chivas representando al Tricolor en escenarios internacionales.
Desde los primeros minutos del compromiso, González se mostró sumamente participativo, buscando espacios entre la zaga australiana y sirviendo como el principal referente en el eje del ataque mexicano. Su momento cumbre llegó tras una jugada colectiva donde el delantero dio cátedra de técnica y frialdad frente al arco, mandando el balón al fondo de las redes con una definición implacable que dejó sin oportunidades al guardameta rival.
Esta anotación tiene un peso específico de gran relevancia para la institución tapatía. En los últimos tiempos, la aportación ofensiva de los jugadores de Chivas en las distintas categorías de la Selección Mexicana había sido objeto de constantes críticas por parte de la prensa especializada y la afición. El éxito individual de González actúa como un bálsamo y un recordatorio del talento que emana de la cantera de Verde Valle, reafirmando el compromiso histórico del club por ser la base principal del representativo nacional.
El desempeño de 'La Hormiga' ante el conjunto oceánico no es obra de la casualidad. El delantero ha venido picando piedra de manera consistente en las categorías inferiores del Rebaño Sagrado y ha comenzado a ganar minutos de calidad en la Primera División, donde su potencia física y capacidad de definición le han valido la confianza del cuerpo técnico rojiblanco. Su reciente actuación con la camiseta verde refuerza la idea de que México y Chivas cuentan con un prospecto de garantías para el futuro cercano.
Con este resultado y su destacada exhibición individual, Armando González levanta la mano para seguir siendo una pieza inamovible en las próximas convocatorias nacionales. El reto para el juvenil será mantener la consistencia y el hambre de triunfo tanto en su club como en el Tricolor, buscando consolidarse como el referente de área que el fútbol mexicano ha necesitado proyectar en los últimos ciclos. Por ahora, la sequía ha terminado y el horizonte luce prometedor para el goleador rojiblanco.



