La gigante tecnológica Apple, conocida por mantener estándares de precio premium en su catálogo de hardware, parece estar evaluando un cambio de estrategia que la llevaría a competir en un terreno dominado por Google: el mercado de las laptops de bajo costo. Según informes recientes de la industria, la empresa de Cupertino estaría desarrollando una MacBook diseñada para costar menos de 1,000 dólares, un movimiento que busca atraer al sector educativo y a usuarios con presupuestos limitados.
Sin embargo, alcanzar este precio —que en México se traduciría aproximadamente entre los 17,000 y 19,000 pesos, dependiendo de los impuestos y el tipo de cambio— requeriría compromisos técnicos importantes. El punto más crítico, según la fuente original, sería el almacenamiento. Al igual que las Chromebooks de Google, que se caracterizan por tener una memoria interna mínima y depender casi exclusivamente de la nube, una MacBook económica obligaría a los usuarios a modificar sus hábitos de uso, delegando la mayoría de sus archivos a servicios como iCloud.
En el contexto del mercado mexicano, donde la MacBook Air ha sido históricamente el modelo de entrada pero sigue percibiéndose como un objeto de lujo, la llegada de una variante más accesible podría transformar el panorama en las universidades y escuelas privadas. No obstante, el consumidor local tendría que sopesar si el ahorro inicial compensa la necesidad de una conexión permanente a internet y el pago de suscripciones mensuales por almacenamiento digital extra.
Para lograr este recorte en el precio final, Apple no solo tendría que reducir la capacidad del disco de estado sólido (SSD). Especialistas sugieren que otros elementos, como la calidad de los materiales del chasis o la tecnología del panel de la pantalla, también podrían verse simplificados en comparación con los modelos de gama alta. Este enfoque de 'hardware ligero' es precisamente lo que ha permitido a las Chromebooks dominar el mercado escolar en Norteamérica, un sector que Apple parece decidida a recuperar.
En conclusión, aunque la idea de una MacBook barata resulta atractiva para el bolsillo del consumidor mexicano, la realidad es que el dispositivo se parecería a una Chromebook en más de un sentido: sería una herramienta centrada en la web y el trabajo ligero, alejándose de la potencia y la independencia de almacenamiento que han caracterizado a la marca durante décadas.


