La reconocida conductora mexicana Andrea Legarreta continúa compartiendo momentos de plenitud personal tras hacer pública su relación sentimental con el coach y conductor Luis Carlos Origel. En esta ocasión, la pareja eligió uno de los recintos más emblemáticos de la cultura nacional, la Casa Azul de Frida Kahlo en Coyoacán, para disfrutar de un fin de semana en familia acompañados por Mía y Nina Rubín, hijas de la presentadora.
A través de sus plataformas digitales, Legarreta mostró una serie de imágenes que reflejan la complicidad y el afecto que definen su actual etapa amorosa. La visita al museo, que fuera el hogar de Frida Kahlo y Diego Rivera hasta la muerte de la artista en 1954, sirvió como escenario para que la pareja posara de forma romántica. “Turisteando en azul… CDMX… La casa azul Museo Frida Kahlo en Coyoacán y el restaurante Azul Histórico en el centro de la ciudad… En la casa de Frida el arte, la historia, el amor y la sensibilidad están a flor de piel… Es FASCINANTE”, expresó la conductora en una publicación donde aparece abrazada de Origel.
Este romance, que ha captado la atención de la prensa de espectáculos, marca un capítulo significativo en la vida de la conductora tras su separación del músico Erik Rubín, con quien mantuvo un sólido matrimonio durante 22 años. Luis Carlos Origel, sobrino del periodista Juan José “Pepillo” Origel, ha logrado integrarse de manera armoniosa al círculo cercano de la presentadora. En declaraciones recientes, el coach ha destacado la excelente relación que mantiene tanto con las hijas de Andrea como con el propio Erik Rubín, subrayando un ambiente de madurez y respeto mutuo.
Por su parte, Mía y Nina Rubín han manifestado públicamente su apoyo incondicional a su madre. Ambas jóvenes han externado que la felicidad de su progenitora es su prioridad, lo que ha facilitado la convivencia con Luis Carlos, a quien conocen desde hace varios años. Esta dinámica familiar ha permitido que la pareja se muestre cada vez más abierta ante el público, incluyendo coqueteos y gestos de afecto durante sus coincidencias laborales en el programa matutino de Televisa.
La jornada de la familia no se limitó al sur de la ciudad; también incluyó una visita gastronómica al restaurante Azul Histórico, ubicado en el corazón del Centro Histórico de la capital mexicana. Legarreta se mostró complacida por el tiempo compartido, resaltando la importancia de crear nuevas memorias en lugares cargados de historia. Con estas apariciones, la conductora reafirma que, tras casi tres años de haber anunciado su separación, se encuentra en un momento de renovación emocional e ilusión compartida.



