En un movimiento que ha sacudido los cimientos de la industria del entretenimiento digital, Apple y Netflix han decidido dejar de lado su histórica rivalidad para forjar una alianza estratégica centrada en la Fórmula 1. Según reportes de The Hollywood Reporter, ambos gigantes del streaming han pactado compartir contenidos clave de la categoría reina del automovilismo, lo que representa un cambio significativo en la distribución de derechos deportivos globales.

El acuerdo establece términos específicos que beneficiarán a los usuarios de ambas plataformas. Por un lado, Netflix obtuvo el derecho para transmitir en vivo el Gran Premio de Canadá el próximo mes de mayo, compartiendo la señal con Apple TV. Como contraparte, la plataforma de Apple sumará a su catálogo la octava temporada de 'Drive to Survive', la aclamada serie documental producida originalmente por Netflix que ha sido el motor principal detrás del renovado interés masivo por este deporte.

Eddy Cue, vicepresidente senior de servicios de Apple, reconoció la importancia de esta unión. Cue destacó que Netflix ha desempeñado un papel fundamental en el crecimiento de la popularidad de la Fórmula 1 desde el lanzamiento de su docuserie. El directivo afirmó que están entusiasmados por hacer que el contenido de la F1 sea mucho más accesible tanto para los nuevos aficionados como para los ya existentes, buscando maximizar el impacto de la marca en mercados estratégicos.

Desde una perspectiva de negocios, el trato parece ser una ganancia mutua. Para Apple, integrar programación relacionada con la F1 junto a sus transmisiones en vivo le otorga una profundidad de catálogo que antes no tenía. Para Netflix, la inclusión de una carrera en directo refuerza su reciente estrategia de apostar por eventos deportivos en tiempo real, alejándose de su modelo tradicional de contenido exclusivamente bajo demanda.

Es importante recordar que Apple aseguró los derechos de transmisión de la Fórmula 1 el año pasado, en un contrato que se estima ronda los 150 millones de dólares anuales. Con esta nueva asociación, se confirma que la estrategia actual de las plataformas ya no es solo la exclusividad total, sino la creación de ecosistemas compartidos que permitan rentabilizar las costosas inversiones en derechos deportivos.