Nuevo León enfrenta un panorama crítico ante la baja humedad, las altas temperaturas y los fuertes vientos que azotan la región. Bajo este contexto, el gobierno estatal, a través de sus brigadas de emergencia, comparte protección con la ciudadanía mediante la difusión de medidas preventivas y el despliegue de un operativo masivo para contener la ola de incendios que afecta tanto a zonas urbanas como forestales.
Erik Cavazos, director de Protección Civil del Estado, advirtió que la temporada de incendios en la entidad es extensa, iniciando formalmente en enero y prolongándose hasta el mes de agosto. La situación se ha tornado alarmante en días recientes; tan solo el pasado miércoles 26 se registró la cifra récord de 382 incendios en una sola jornada. De este total, 303 ocurrieron en lotes baldíos, 27 en casas habitación y 14 en vehículos, lo que refleja una vulnerabilidad constante en el área metropolitana y periferia.
En el ámbito forestal, la preocupación no es menor. Durante lo que va del presente año, se han contabilizado 11 incendios forestales que han devastado 4,265 hectáreas en seis municipios distintos. Estas cifras contrastan con el registro previo de 52 siniestros que afectaron 4,066 hectáreas, evidenciando una mayor agresividad del fuego en los eventos actuales. Las autoridades mantienen especial vigilancia en la franja de la sierra, que comprende los municipios de Aramberri, Galeana, Gral. Zaragoza, Iturbide, Linares, Montemorelos, Rayones, Santa Catarina y Santiago.
Para hacer frente a esta contingencia, se ha consolidado una fuerza de tarea de 1,181 elementos de combate al fuego, quienes trabajan en sinergia con diversas dependencias. El operativo cuenta con el soporte técnico de tres helicópteros y el apoyo solidario del estado de Coahuila, que ha facilitado unidades aéreas para las labores de descarga de agua en zonas de difícil acceso.
El plan de acción estatal se fundamenta en ocho etapas de gestión integral de riesgo: identificación de riesgos, previsión, prevención, mitigación, auxilio, preparación, recuperación y reconstrucción. No obstante, las autoridades enfatizan que la participación ciudadana es crucial. Se exhorta a la población a evitar la quema de basura, no arrojar colillas de cigarro en carreteras, abstenerse de encender fogatas en zonas serranas y reportar de inmediato cualquier columna de humo al número de emergencias 911.



