En un esfuerzo por combatir la creciente ola de delitos digitales en el territorio nacional, la Policía Cibernética de México ha emitido una recomendación crucial para todos los usuarios de telefonía móvil: evitar contestar llamadas provenientes de prefijos extranjeros o números con ladas sospechosas. Esta modalidad de fraude, que ha cobrado fuerza en los últimos meses, busca comprometer la seguridad de los ciudadanos y facilitar el robo de información confidencial mediante técnicas de ingeniería social.

De acuerdo con los informes presentados por las autoridades de seguridad, los delincuentes suelen utilizar sistemas automatizados para realizar llamadas de apenas unos segundos, una técnica conocida internacionalmente como "wangiri" o llamadas fantasma. El objetivo primordial de esta táctica es despertar la curiosidad del usuario para que este devuelva la llamada. Al hacerlo, se generan cargos excesivos en la factura telefónica que benefician a los estafadores, o bien, se establece un canal de comunicación donde los atacantes intentan extraer datos bancarios y personales bajo engaños.

Entre los prefijos identificados como de alto riesgo por las unidades de inteligencia cibernética se encuentran códigos de países como Albania (+355), Costa de Marfil (+225), Ghana (+233) y Nigeria (+234), entre otros de regiones africanas y europeas. La Policía Cibernética advierte que, si el usuario no espera una comunicación internacional legítima de estos lugares, lo más seguro es ignorar la llamada y bloquear el contacto de manera inmediata. En México, estas tácticas se han diversificado, incluyendo también supuestas llamadas de instituciones bancarias que solicitan "confirmar movimientos" o "actualizar datos" para evitar bloqueos inexistentes.

La prevención se ha convertido en la herramienta más eficaz contra el "vishing" (fraude por voz). Las autoridades sugieren a la población instalar aplicaciones de identificación de llamadas, evitar proporcionar claves dinámicas, códigos de verificación o contraseñas por teléfono y, sobre todo, mantener una postura de escepticismo ante alertas alarmantes. Asimismo, se insta a las víctimas o posibles objetivos a realizar el reporte correspondiente ante las unidades de atención ciudadana de su localidad o a través de los números oficiales como el 089 para denuncia anónima.

Este fenómeno representa un reto significativo para la seguridad pública, pues el robo de identidad y el fraude financiero derivado de estas llamadas representan pérdidas millonarias anualmente en el país. La educación en ciberseguridad es hoy una necesidad básica en una era donde el dispositivo móvil es el principal acceso a nuestra vida privada y financiera. Las corporaciones policiales mexicanas mantienen un monitoreo constante de estas redes criminales, pero recalcan que la primera línea de defensa es el criterio del usuario al decidir no contestar.