La Ciudad de México se posiciona como una alternativa sólida para salvaguardar la realización de eventos internacionales de alto nivel en territorio nacional. Tras la reciente cancelación de la Copa Mundial de Clavados en Zapopan, Jalisco, el alcalde de Benito Juárez, Luis Mendoza, anunció que la emblemática Alberca Olímpica Francisco Márquez está preparada y en condiciones óptimas para albergar la justa deportiva.

La decisión de buscar una nueva sede surge luego de que el evento original en el estado de Jalisco fuera suspendido debido a la situación de seguridad que atraviesa la entidad tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho'. Ante este panorama, el gobierno de la alcaldía Benito Juárez levantó la mano para ofrecer sus instalaciones y asegurar que México no pierda la oportunidad de recibir a la élite del deporte acuático mundial.

El mandatario local detalló que el recinto, parte fundamental del histórico Complejo Deportivo México 68, cuenta con plena capacidad operativa para recibir tanto a los clavadistas de distintas naciones como al público asistente. Según el calendario oficial, el evento está programado para llevarse a cabo del 5 al 8 de marzo del presente año, fechas que la administración local asegura poder cubrir sin contratiempos.

'En la alcaldía Benito Juárez sabemos de la importancia del deporte en la formación de las personas, así como del impacto positivo que tiene en las nuevas generaciones', expresó Mendoza, subrayando que la infraestructura deportiva de la demarcación se mantiene bajo estándares de calidad internacional. La Alberca Olímpica, que fue sede principal durante los Juegos Olímpicos de 1968, ha recibido mantenimiento constante, lo que le permite estar lista ante emergencias logísticas como la actual.

El ofrecimiento busca dar certidumbre a los atletas y a los organismos internacionales sobre la capacidad de la capital mexicana para organizar competencias de gran escala, incluso en plazos reducidos. Ahora, la resolución final dependerá de las negociaciones entre las autoridades deportivas y la federación internacional para oficializar el traslado de la sede y garantizar el desarrollo de la competencia en un entorno seguro y profesional.