Para los deudos de los cinco trabajadores fallecidos en la Cavidad Tuzandepetl-331 de Petróleos Mexicanos (Pemex), el tiempo parece haberse detenido entre el fuego y la burocracia. Al cumplirse un aniversario más de la trágica explosión ocurrida en el municipio de Ixhuatlán del Sureste, Veracruz, las familias denunciaron que la paraestatal mantiene una deuda histórica y moral al no haber concretado el pago de las indemnizaciones correspondientes, dejando a las víctimas indirectas en un estado de indefensión financiera y emocional.

La tragedia, que se registró la tarde del 23 de febrero de 2023, activó las alarmas en el sur de la entidad tras un estallido en la zona de cavidades donde se realizaban labores de mantenimiento. En el siniestro perdieron la vida Carlos Ascencio Morales, Gabriel Obed Canseco Pacheco, José Dimas Pérez Solís, Hugo Cruz Acosta y José Alfonso de la Cruz. Sin embargo, a pesar de la magnitud del evento y las promesas iniciales, el proceso de justicia se encuentra estancado en un laberinto de trámites.

El caso más crítico es el de Gabriel Obed Canseco Pacheco, un trabajador con 22 años de servicio cuyo cuerpo nunca fue localizado tras las labores de rescate. La falta de restos físicos ha impedido la emisión del acta de defunción, documento que Pemex exige como requisito indispensable para liberar los pagos y seguros de vida. Los familiares denuncian que la empresa no solo ha mostrado falta de sensibilidad, sino que ha procedido a "desaparecer" la ficha laboral del fallecido, impidiendo que su plaza sea heredada por su hijo o algún familiar directo, una prestación estipulada en el contrato colectivo de trabajo.

Ante el hartazgo por la falta de respuestas, las esposas y madres de los petroleros se manifestaron con pancartas y rezos en la región sur de Veracruz. El grupo de afectados hizo un llamado directo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Ricardo Aldana, para que intervengan y finiquiten el caso. Señalan que las causas reales de la explosión siguen sin ser aclaradas oficialmente, lo que aumenta la percepción de opacidad en el manejo del incidente.

El complejo Tuzandepetl es estratégico para la seguridad energética del país al ser uno de los mayores depósitos de crudo; no obstante, para los familiares, la relevancia económica de la instalación contrasta con la precariedad en la que han quedado tras la pérdida de sus seres queridos. La exigencia es clara: justicia administrativa, entrega de documentos legales y el reconocimiento de la antigüedad de quienes entregaron su vida a la industria petrolera nacional.