La fecha y hora del partido en horario del centro de Mexico (CDMX) estan pendientes de confirmacion oficial. Cruz Azul venció 3-0 al Atlético de San Luis en el Estadio Cuauhtémoc, consolidando su dominio ofensivo y extendiendo una racha histórica de once partidos sin conocer la derrota en lo que va del año. La fecha y hora en CDMX están pendientes de confirmación oficial para los próximos compromisos del calendario regular, pero el impacto de esta victoria ya resuena en toda la liga. El conjunto celeste no solo sumó tres puntos, sino que demostró una superioridad táctica que lo posiciona como el rival más temido del certamen actual.
Agustín Palavecino se movía por el césped poblano como si tuviera un mapa secreto hacia el gol; no solo fue el motor del equipo, sino que demostró por qué es considerado el mejor refuerzo de la institución hasta el momento. Junto a él, el emotivo regreso goleador de Andrés Montaño tras superar su lesión añade esa profundidad de banquillo que diferencia a los aspirantes de los campeones. La conexión entre Jeremy Márquez y la zona creativa permitió que La Máquina fluyera con una naturalidad que dejó sin respuestas a la escuadra potosina durante los noventa minutos.
Atrás, la calma de Andrés Gudiño bajo los tres palos fue el complemento ideal para una defensa liderada por Willer Ditta que apenas permitió suspiros al rival. Aunque Amaury García tuvo un inicio incierto, la solidez de Gonzalo Piovi por la banda izquierda permitió que el equipo se asentara rápidamente para controlar los tiempos del juego. Esta solvencia defensiva explica por qué el conjunto cementero no solo gana, sino que lo hace con una autoridad y un orden que no se percibía en La Noria desde hace varias temporadas.
Para el aficionado en México, ver a este Cruz Azul es ser testigo de un proyecto que finalmente engrana todas sus piezas con una productividad ofensiva envidiable, mientras que en el resto de Latinoamérica y España, el club vuelve a ser visto como el referente indiscutible del fútbol azteca. La gestión del esfuerzo y la inteligencia para decidir qué hacer con el balón han transformado a un equipo que antes sufría los cierres de partido en una máquina de precisión que agota a sus oponentes mediante la posesión.
Lo que sigue para los dirigidos por el cuerpo técnico es mantener la humildad ante una racha que ya ilusiona a millones de seguidores en ambos lados del Atlántico. El reto inmediato será trasladar este dominio absoluto mostrado en el Estadio Cuauhtémoc a otras plazas complicadas de la geografía mexicana para asegurar la calificación directa a la liguilla. Con jugadores como Rotondi y Palavecino en estado de gracia, el camino hacia el título parece estar más despejado que nunca para el cuadro capitalino.





