Saúl Monreal exigió que la senadora Lilly Téllez guarde silencio durante la sesión del Plan B en el Senado de la República tras ser llamado narcopolítico por la legisladora de Acción Nacional. El enfrentamiento ocurrió este día en el recinto legislativo de Reforma, donde la discusión técnica de la reforma electoral fue interrumpida por gritos y grabaciones personales entre ambos senadores. Este incidente marca un punto crítico en la hostilidad parlamentaria actual.

La confrontación inició formalmente al término de la intervención de Téllez y al arranque de la participación de Monreal desde la tribuna. La senadora grabó al legislador zacatecano mientras lanzaba acusaciones directas, a lo que él respondió retándola a presentar pruebas ante instancias jurídicas. La presidenta de la mesa, Laura Itzel Castillo, solicitó repetidamente mantener la compostura y el orden sin obtener una respuesta inmediata de los involucrados. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre cómo votaron senadores el nuevo Plan B.)
Este incidente es relevante para los ciudadanos mexicanos porque evidencia la parálisis legislativa provocada por la polarización política extrema. El debate sobre el Plan B de la reforma electoral quedó desplazado por descalificaciones personales que afectan la imagen de la máxima tribuna del país. La falta de consensos mínimos en el Senado pone en riesgo la claridad de las reglas electorales para los próximos comicios federales. (Lee también: 5 razones por las que el caso del cuñado de AMLO sacude a las instituciones hoy.)
La situación en el Congreso de México resuena en España y el resto de Latinoamérica como un síntoma de la degradación del discurso parlamentario en la región. Analistas internacionales observan con atención estos episodios, pues la estabilidad de las instituciones mexicanas influye directamente en la percepción de seguridad jurídica. El uso de acusaciones criminales en foros legislativos es una tendencia creciente que preocupa a los observadores democráticos en el continente. (Lee también: 5 razones por las que el Congreso suspende foros del Plan de Desarrollo.)
Hasta el momento, no se ha formalizado una denuncia penal por parte de Saúl Monreal tras las acusaciones de Téllez, aunque el legislador aseguró que no permitirá difamaciones. La sesión del Plan B continuó bajo un clima de hostilidad que dificultó el análisis de los artículos reservados de la ley. Se espera que en las próximas horas las bancadas de Morena y el PAN emitan posturas oficiales sobre el comportamiento de sus integrantes en el pleno.






