El banco bienestar restableció operaciones en la mayoría de sus sucursales tras los ataques del 22 de febrero vinculados al operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho. Durante la 89 Convención Bancaria en Cancún, Quintana Roo, se confirmó que el pago de pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad continúa vigente sin interrupciones críticas a pesar de los incidentes de violencia.

Víctor Manuel Lamoyi, director general de la institución, precisó que de las 53 sucursales que resultaron vandalizadas durante la movilización federal, un alto porcentaje ya ofrece servicio normal. Los daños, concentrados principalmente en los estados de Jalisco y Michoacán, fueron catalogados en su mayoría como menores, lo que permitió una recuperación técnica y estructural acelerada para no afectar el flujo de capital de los programas sociales. Este evento resalta la vulnerabilidad de la infraestructura financiera en zonas de alta fricción operativa, donde el banco se ha convertido en el eje de la dispersión de recursos federales. (Lee también: Por qué el pago de la Pensión Bienestar este 20 de marzo cambia todo.)
Un avance significativo para la modernización del sistema es la implementación de transferencias electrónicas a través de la aplicación móvil del banco bienestar, proyectada para iniciar en mayo. Esta medida técnica busca reducir la dependencia de las ventanillas físicas y optimizar la gestión de cuentas para los millones de beneficiarios. La digitalización es una respuesta necesaria ante los retos logísticos de operar en territorios complejos, permitiendo que el flujo de efectivo sea menos susceptible a interrupciones por factores externos de seguridad. (Lee también: 5 razones por las que el proteccionismo y la dependencia preocupan a APEC.)
Para México, la estabilidad del banco bienestar es un asunto de seguridad nacional y política social, dado que moviliza el sustento de sectores vulnerables en áreas donde la banca comercial no tiene presencia. Este modelo de banca pública es observado con atención en Latinoamérica, especialmente en naciones con desafíos similares de inclusión financiera y seguridad territorial, como Colombia o Brasil, donde la infraestructura estatal a menudo enfrenta riesgos derivados del entorno social. (Lee también: Por qué la estrategia de Mara Lezama cambia el futuro turístico de Quintana Roo.)
El reporte técnico indica que, aunque la operatividad se ha recuperado, la institución aún debe resolver retos estructurales, como el hecho de que una parte considerable de sus instalaciones opera bajo condiciones jurídicas pendientes de regularización. Hacia el cierre del semestre, el enfoque se mantendrá en la robustez de los sistemas digitales y la protección de los nodos físicos para garantizar que el calendario de pagos de las pensiones de las Mujeres del Bienestar y otros apoyos se cumpla según lo programado.





