El Chelsea routed ante Everton cayó por goleada 3 a 0 este domingo en Goodison Park, confirmando una crisis profunda para los dirigidos por Mauricio Pochettino en la Premier League. El resultado deja a los Blues sumergidos en la mitad de la tabla y muy lejos de los puestos de Champions League, tras una racha de diez días para el olvido que ha colmado la paciencia de la directiva y su afición.

La pesadilla londinense llegó a su punto más bajo frente a un Everton que, por primera vez en toda la temporada, logró hilar dos victorias consecutivas jugando en casa. Los goles del encuentro sentenciaron una derrota humillante que expone las debilidades defensivas de un plantel que ha costado cientos de millones de dólares, pero que simplemente no encuentra el rumbo competitivo ni la identidad necesaria para pelear en la cima del fútbol inglés. (Lee también: Por qué Joyce Edwards leads y cambia el futuro de la NCAA femenil.)

Para los aficionados mexicanos y latinoamericanos que siguen cada fin de semana la liga más competitiva del planeta, este colapso resulta alarmante debido a la jerarquía histórica del club. En España, donde el seguimiento a la gestión de Pochettino es constante por su pasado en LaLiga, esta derrota pone en tela de juicio su capacidad para liderar un vestuario estelar que parece desconectado de las exigencias tácticas del fútbol moderno. (Lee también: 5 razones por las que el Slot Liverpool de Arne Slot preocupa a la afición.) (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el cruce Chicago Fire - Philadelphia.)

El futuro inmediato luce oscuro para los de Stamford Bridge, quienes deberán realizar ajustes drásticos en su esquema antes de que la temporada se convierta en un fracaso irreversible. Según reportes locales, el club está pendiente de confirmar el estado físico de varios titulares que salieron con molestias, mientras la prensa inglesa especula sobre posibles medidas disciplinarias internas para sacudir a un equipo que hoy parece no tener alma en el terreno de juego.